O accede para acceder a tus cursos

Adelgazamiento Integrativo con Hipnosis — Protocolo Profesional

Instituto Área Zentro · Formación
Adelgazamiento Integrativo con Hipnosis

Fórmate y capacítate para acompañar el adelgazamiento con hipnosis, con método, seguridad y ética. Incluye la Banda Gástrica Virtual, una técnica de hipnosis (sugestión), no un procedimiento médico. Válido tanto si empiezas como si quieres sumar esta competencia a tu práctica.

6 lecciones
Método Zentro TNAI
Banda Gástrica Virtual
Método y seguridad
Acceso online

Acceder a la formación · 447€

Formación profesional de bienestar. No es un servicio sanitario.

Esta es una formación profesional de bienestar que te capacita para acompañar procesos de adelgazamiento con hipnosis. No es un servicio sanitario ni un programa de pérdida de peso para consumidor final, y no otorga habilitación oficial. No diagnostica, no promete resultados y no garantiza pérdida de peso alguna. No sustituye la atención médica ni el acompañamiento nutricional profesional: un peso saludable requiere el abordaje de los profesionales de la salud correspondientes cuando así proceda. Lo que aquí aprendes es a acompañar de forma complementaria, con seguridad y ética, desde la hipnoterapia integrativa.

¿Para quién es esta formación?

Sí, si…
  • Quieres formarte para acompañar procesos de peso con hipnosis sobre una base sólida y segura, no improvisando.
  • Empiezas o quieres profesionalizarte: no hace falta ser terapeuta previo, aquí adquieres el método desde cero.
  • Quieres sumar esta herramienta —la Banda Gástrica Virtual (sugestión hipnótica)— a tu práctica actual o futura.
  • Entiendes el peso como un aprendizaje del cuerpo y quieres trabajar el hambre emocional, no solo la conducta.
No, si…
  • Buscas adelgazar tú mismo: esto capacita para acompañar a otras personas, no es un programa personal.
  • Esperas una fórmula que garantice pérdida de kilos sin dieta ni esfuerzo: aquí no la encontrarás.
  • Piensas que la Banda Gástrica Virtual es una cirugía o un dispositivo: es una técnica de hipnosis (sugestión).
  • Buscas una titulación oficial o una habilitación sanitaria: esto es un certificado privado de la escuela.

El diferencial

Técnica estrella
Banda Gástrica Virtual

Aprendes el protocolo completo de la técnica de hipnosis que ayuda a la persona a reeducar su relación con la saciedad. Es sugestión guiada, no un procedimiento médico ni un dispositivo físico.

Mirada integrativa
El peso como aprendizaje

Aprendes a distinguir el hambre emocional del hambre física y a leer lo que el cuerpo ha aprendido. Trabajas la raíz, no solo la báscula, con el Método Zentro TNAI.

Con seguridad
Capacitación para acompañar bien

No solo técnicas sueltas: la estructura completa del programa, cómo evaluar a la persona y el marco ético y de seguridad para acompañar con criterio y saber cuándo derivar.

Método Zentro TNAI
El peso se acompaña en cuatro planos

Porque una dieta sola olvida que el cuerpo aprende, la química influye, la emoción empuja y la energía sostiene. Te capacitas para integrar los cuatro.

Físico
El cuerpo y sus hábitos aprendidos alrededor de la comida.
Químico
La regulación interna que modula el hambre y la saciedad.
Emocional
El hambre emocional y lo que la comida vino a calmar.
Energético
El sostén que permite mantener un equilibrio en el tiempo.

Lo que vas a recorrer

6 lecciones · del porqué de las dietas al programa completo. Empiezas entendiendo el peso como aprendizaje y terminas capacitado, con la estructura y la seguridad para acompañar el proceso, pasando por la Banda Gástrica Virtual (sugestión hipnótica) y la reprogramación de la autoimagen.

Un método que te capacita para acompañar con seguridad

Formación completa, técnica estrella incluida y el marco ético y de seguridad para aplicarla con criterio en tu práctica actual o futura.

Acceder a la formación · 447€

Una formación del Instituto Área Zentro

El Instituto Área Zentro es la escuela de formación construida alrededor del Método Zentro TNAI, la Terapia Natural Adaptativa Integrativa que trabaja el bienestar en cuatro planos: físico, químico, emocional y energético.

La dirección académica corre a cargo de Javier Zentro, terapeuta natural integrativo con más de 20 años acompañando procesos de bienestar. El protagonista no es él, sino el método y tu capacitación como profesional.

Preguntas frecuentes

¿Necesito experiencia previa en hipnosis?

No. La formación está diseñada para capacitarte desde una base clara y aplicable, tanto si empiezas como si ya trabajas en el bienestar y quieres sumar esta competencia. Aprendes el método paso a paso, con criterios de seguridad.

¿Esto garantiza adelgazar?

No. Es una formación profesional de bienestar, no un servicio sanitario ni un programa de pérdida de peso. No promete ni garantiza resultados de peso, y no sustituye la atención médica ni nutricional. Te capacita para acompañar el proceso de forma complementaria y segura desde la hipnoterapia.

¿Cómo accedo al contenido?

La formación es online y a tu ritmo. Al completar la inscripción, accedes desde tu cuenta del Instituto Área Zentro a las 6 lecciones cuando quieras.

¿Incluye certificado?

Al finalizar recibes un certificado privado del Instituto Área Zentro que acredita la formación cursada. Es un certificado de la escuela; no es una titulación oficial ni una habilitación sanitaria.

“La báscula mide un número. El cuerpo recuerda por qué llegó hasta ahí.”

Acceder a la formación · 447€


Formación profesional de bienestar. No es un servicio sanitario ni garantiza pérdida de peso; consulta a profesionales de la salud/nutrición cuando proceda.

Lecciones

Hambre emocional vs hambre física: cómo distinguirlas

Autor: Javier Zentro

Escuchar lección Narrada por Javier Imagina que tu estómago y tu corazón comparten piso. Los dos tienen llaves del mismo frigorífico. El estómago lo abre cuando hay hambre real; el corazón lo abre cuando se aburre, cuando ha discutido con alguien, o cuando ve una peli triste un domingo a las ocho. Y los dos fingen ser el otro cuando les conviene. Hay dos hambres, y casi nunca aparecen juntas La primera distinción profesional que tienes que dominar es esta: existen dos hambres distintas, con fisiologías distintas, disparadores distintos y soluciones distintas. Pero el cerebro moderno las ha fusionado en una sola sensación vaga que llamamos “tener hambre”. Ahí empieza el lío. El hambre física es la de libro: hipoglucemia leve, descenso de leptina, subida de grelina, rugido de tripa, cansancio, irritabilidad si la ignoras. Aparece progresivamente —puedes verla venir— y cualquier alimento decente la calma. Una manzana te vale. Una tortilla te vale. Si tienes hambre física a las siete de la tarde, un plato de lentejas te parece un regalo. El hambre emocional es otra cosa. Martha Peaslee Levine, psiquiatra de Penn State, la define como “una urgencia no-nutritiva disparada por un estado emocional no procesado”. Aparece de golpe —de cero a cien en segundos—, pide un alimento concreto (casi siempre azúcar, grasa, sal o la trinidad combinada: chocolate, patatas fritas, helado), no se calma con ensalada y, lo más delator, deja culpa después. El hambre física no deja culpa. Comiste, te saciaste, se acabó. (Chiste tonto pero útil en consulta: si alguna vez te has metido algo en la boca de pie frente al frigorífico a las 23:47, con la luz de la nevera iluminándote como si fueras un ladrón en una película mala, eso no era hambre. Eso era otra cosa, y vamos a llamarla por su nombre.) La tabla que cambia la conversación Esta tabla, imprimible y pegable en la nevera del cliente, es una de las herramientas más eficaces de este curso. No porque contenga nada nuevo, sino porque pone lenguaje a algo que la persona vivía como un caos interior. Señal Hambre física Hambre emocional Aparición Progresiva, se anuncia Súbita, de golpe Localización Estómago: vacío, ruidos Boca, garganta, pecho, cabeza Qué pide Cualquier comida Alimento específico (dulce, grasa, sal) Urgencia Puedes esperar 30-60 min “Lo necesito ahora” Saciedad Comes y paras Sigues aunque estés llena/o Después Satisfacción Culpa, vergüenza, promesa de “mañana empiezo” Momento del día Horarios aproximados Tarde-noche, fines de semana, tras discusión La técnica “Pause & Name”: el microsegundo que lo cambia todo Entre el estímulo (siento ganas) y la respuesta (abro la nevera) hay una ventana. Dura segundos. Casi nadie la usa. La técnica Pause & Name mete una cuña en esa ventana y la ensancha lo suficiente para que el cliente recupere la capacidad de elegir. Funciona así: cuando el cliente siente la oleada —esa cosa urgente que pide chocolate—, hace tres cosas en treinta segundos. Uno: Pause. Se para. Una mano en el pecho, otra en el estómago, y se pregunta “¿dónde lo siento?”. Si lo siente en el estómago y es un rumido suave, es hambre física. Si lo siente en la garganta, en el pecho, o en la cabeza, con urgencia eléctrica, es emocional. Dos: Name. Pone nombre a la emoción. “Estoy aburrida.” “Estoy enfadada con mi jefe.” “Me siento sola.” Solo nombrarla reduce la activación amigdalar —lo describieron Matthew Lieberman y su equipo en UCLA con resonancia funcional—. El simple hecho de poner palabra baja la intensidad entre un 20 y un 40%. Tres: Decide. Con la intensidad ya más baja, el cliente elige: o sigue adelante (come, con conciencia, no de manera automática) o hace otra cosa (respirar, caminar, llamar a alguien, beber agua, salir al balcón). Lo revolucionario no es que deje de comer —es que recupera la elección. (Aparte honesto: esta técnica no funciona la primera semana. Funciona a la tercera. El cliente tiene que practicarla veinte o treinta veces antes de que se vuelva automática. Conviene avisarle. Si no, a los dos fallos se piensa que “no le funciona” y la abandona.) Ejercicio · El diario de las dos hambres (7 días) Antes de hacer una sola sesión de hipnosis con un cliente de adelgazamiento, pídele este diario. Es oro diagnóstico puro. Cada vez que coma algo fuera de las comidas principales, anota tres cosas: qué comió, qué hora era, qué sentía justo antes. Al final de cada día, clasifica cada episodio como F (física), E (emocional) o ? (no lo sé). Al cabo de 7 días, subrayad juntos los E. Buscad el patrón: ¿hay una hora? ¿un día? ¿una emoción repetida? Casi siempre, el 70-80% de los picoteos resultan ser emocionales. Y casi siempre aparece un patrón repetido que el cliente jamás había visto. Ese patrón es tu diana profesional. No la dieta: el patrón. En la próxima lección abrimos la evaluación integrativa en cuatro planos —físico, químico, emocional, energético— para que entiendas que el hambre emocional es solo uno de los cuatro frentes posibles. Y a veces no es ni el principal. Spoiler: hay personas que comen emocionalmente porque en realidad tienen la tiroides desquiciada. Seguimos.

El perfil del cliente de adelgazamiento: evaluación integrativa

Autor: Javier Zentro

Escuchar lección Narrada por Javier Si te llevan el coche al taller porque hace un ruido raro y el mecánico mira solo las ruedas, te vas a otro mecánico. Pues en adelgazamiento pasa lo mismo y nadie se queja: llega alguien con tres kilos de más y se le mira solo el plato. Ni tiroides, ni sueño, ni historia emocional, ni para qué quiere adelgazar en realidad. Ruedas. Solo ruedas. El modelo TNAI aplicado al cliente de peso En TNAI —Terapia Natural Alquímica Integrativa— evaluamos siempre al cliente en cuatro planos simultáneos: físico, químico, emocional y energético. Esta es la diferencia estructural entre un protocolo que te sitúa como terapeuta integrativo de verdad y otro que se queda en “hipnotizador que manda comer menos”. No es que tengas que ser endocrino, nutricionista y chamán a la vez. Es que tienes que saber mirar los cuatro planos, detectar en cuál está el problema principal, y derivar o integrar con otros profesionales cuando no es tu terreno. El 70% de los fracasos en adelgazamiento vienen de trabajar solo uno de los cuatro planos, ignorando que el problema vivía en otro. (Aparte sincero: la primera vez que haces esta evaluación completa con un cliente, la sesión dura una hora y media. Sí, es una barbaridad. Pero te ahorra tres meses de sesiones trabajando en la dirección equivocada. La economía sale sola.) Los cuatro planos, uno a uno Plano físico: aquí vive la maquinaria que convierte comida en energía o en grasa almacenada. Conviene explorar —y sugerir analítica al médico de familia cuando aplique— función tiroidea (TSH, T3, T4 libre, anti-TPO; el hipotiroidismo subprofesional es la causa más infradiagnosticada en mujeres que “no adelgazan haciendo todo bien”), resistencia a la insulina (glucosa e insulina en ayunas, índice HOMA), calidad del sueño (dormir menos de 6 horas altera leptina y grelina brutalmente; lo demostraron Spiegel y Van Cauter en 2004) y actividad física real, no la declarada. Plano químico: déficit de micronutrientes que sabotean el metabolismo silenciosamente. Vitamina D (por debajo de 30 ng/ml correlaciona con resistencia a la insulina), magnesio (cofactor de más de 300 reacciones enzimáticas), ferritina (una ferritina baja frena la función tiroidea sin que el TSH se dispare), y microbiota: si hay disbiosis, hay inflamación, y si hay inflamación, hay resistencia a la leptina. Robert Lustig lleva años machacando esta cadena. Plano emocional: es donde entra tu especialidad como hipnoterapeuta. ¿Hay trauma alimentario en la infancia (comida como premio/castigo, comentarios sobre el cuerpo)? ¿Aburrimiento crónico mal diagnosticado como hambre? ¿Un duelo o ruptura que coincide con la subida de peso? ¿Un “beneficio secundario” del peso (protección sexual, evitación social, identidad familiar)? La pregunta clave, hecha con cuidado: “¿para qué te podría estar sirviendo este peso?”. A veces la respuesta lo cambia todo. Plano energético: ¿cuál es la motivación de fondo? No la declarada (“para estar bien de salud”), la real. Puede ser agradar a la pareja, competir con una hermana, un “debería” heredado. Si la motivación es externa y coercitiva, el cuerpo boicotea desde el inconsciente. Si es interna y alineada, todo el protocolo rema a favor. Hoja de evaluación TNAI para adelgazamiento Plano Qué explorar Señal roja Físico Tiroides, insulina, sueño, actividad real, historia de peso TSH > 2.5, HOMA > 2, menos de 6 h de sueño Químico Vit D, magnesio, B12, hierro/ferritina, microbiota D < 30 ng/ml, ferritina < 50, disbiosis evidente Emocional Trauma alimentario, aburrimiento, duelo, beneficio secundario Relación con comida como regulador emocional único Energético Motivación real, alineación con valores, “¿para quién?” Motivación externa/coercitiva, “debería” Cuando terminas esta evaluación, el cliente sale de tu consulta con una experiencia que probablemente no haya tenido antes: la de haber sido mirado entero. Eso, por sí solo, ya genera la alianza terapéutica que necesitas para lo que viene después. Ejercicio · Tu ficha de evaluación integrativa de adelgazamiento Prepara una ficha de trabajo —en papel o digital— con las cuatro columnas TNAI. La usarás en la primera sesión con cada cliente de adelgazamiento. Incluye en cada columna 5-6 preguntas tipo de las que has visto en esta lección. Añade al final un apartado “derivaciones” donde anotas si sugieres analítica, endocrino, digestivo, etc. Y a quién exactamente. Cierra con “diana profesional prioritaria”: el plano que, a tu juicio, está bloqueando el resto. Aquí pondrás el foco de las primeras 2-3 sesiones. Guarda copia firmada en la historia profesional. En 3 meses repetís evaluación y veis movimiento real. Si haces esto bien, te acabas convirtiendo en ese raro profesional del que los clientes dicen “por fin alguien que me mira de verdad”. Y ese boca-oreja te llena la agenda mejor que cualquier anuncio. Con la evaluación en la mano, ya estás listo para entrar en el protocolo profesional estrella de este curso: la Banda Gástrica Virtual. En la próxima lección vemos el método que Sheila Granger diseñó en 2008 y que, con casi dos décadas de datos profesionales detrás, se ha convertido en el estándar de la hipnosis aplicada al peso. Vamos allá.

Protocolo de Banda Gástrica Virtual

Autor: Javier Zentro

Escuchar lección Narrada por Javier Imagina que tu estómago es un globo. Un cirujano de verdad, con bisturí y anestesia general, te ata un lazo alrededor para que solo se hinche hasta aquí. Ahora imagina que un hipnotizador le dice a tu inconsciente —que, como el niño de seis años que todos llevamos dentro, se cree bastante lo que le cuentan— que el lazo ya está puesto. Tu estómago, obedientemente, empieza a comportarse como si lo estuviera. Bienvenido a la Banda Gástrica Virtual. Qué es la VGB y de dónde viene La Virtual Gastric Band (VGB) es un protocolo de hipnosis profesional desarrollado por Sheila Granger en el Reino Unido a partir de 2008. Buscaba replicar mediante sugestión los efectos conductuales de la banda gástrica quirúrgica: saciedad temprana, porciones menores, pérdida de interés por ciertos alimentos. Sin cirugía, sin anestesia y sin las 6.000-8.000 libras de una banda real. Su primer estudio piloto, publicado en 2009 con 22 personas, mostró una pérdida media del 95% del peso objetivo entre los que completaron el programa. Replicaciones posteriores en Australia, EE. UU. y Europa han situado la tasa de éxito real (pérdida sostenida a 12 meses) entre el 55 y el 70% —muy por encima de las dietas comerciales (20-30%). No es magia: es condicionamiento sugestivo aplicado con método. (Aparte divertido: cuando se lo explicas a un cliente por primera vez, te va a mirar con una ceja levantada durante quince segundos. Es normal. Decirle “vamos a poner una banda imaginaria en tu estómago” suena a homeopatía de feria. Explícale la parte científica y déjale que pregunte. Un buen cliente de VGB es el que entiende que lo que hipnotizamos no es el estómago —es el cerebro que lo regula.) Las cuatro sesiones del protocolo Granger El protocolo original se estructura en cuatro sesiones semanales, cada una con objetivo específico, seguidas de sesiones de refuerzo a los 1, 3 y 6 meses. No es improvisable: tiene estructura, y esa estructura es la que hace que funcione. Sesión Objetivo Contenido principal 1 Anclar motivación y evaluar Evaluación integrativa, educación en VGB, ego boost inicial, visualización de objetivo 2 “Colocar” la banda Inducción profunda, simulación sensorial del quirófano, colocación sugestiva, anclaje 3 Integrar hábitos Comer despacio, masticar, parar al 80% saciedad, beber agua, “tu banda está ajustada” 4 Blindar y proyectar Prevención de recaídas, técnica de reencuadre, visualización a 6/12 meses, cierre con autohipnosis Sugestiones específicas que no pueden faltar Las sugestiones de una VGB bien hecha son sensoriales, concretas, repetidas en distintas formulaciones. Piedras angulares: “con cada comida, tu estómago se llena mucho antes de lo que esperabas”; “los alimentos ultraprocesados y azucarados pierden atractivo”; “bebes agua con frecuencia, tu cuerpo la pide naturalmente”; “comes despacio, parando en cuanto notas la saciedad”. Marisa Peer añade un componente identitario que potencia la VGB: anclar “soy una persona que come lo justo y disfruta de estar ligera”. La identidad precede a la conducta. Contraindicaciones: cuándo NO hacer VGB Una cosa que los cursos mal hechos se saltan y que tú no te puedes saltar: hay casos donde la VGB está contraindicada. Trastornos de conducta alimentaria activos (anorexia, bulimia, atracón diagnosticado): no se hace VGB —se deriva. Embarazo y lactancia: no es momento de déficit calórico. Diabetes tipo 1 no estabilizada: riesgo hipoglucémico. Cirugía bariátrica reciente (< 6 meses): deja que el cuerpo se adapte. Historia psiquiátrica severa no tratada: primero estabilización con su equipo. (Regla de oro que conviene memorizar: si dudas, no hagas. La VGB mal indicada no solo no funciona —puede hacer daño. Derivar también es profesional.) Ejercicio · Tu guion de colocación VGB Antes de hacer tu primera VGB real con un cliente, escribe tu propio guion de la sesión 2 —la colocación—. No copies el de Granger literal: hazlo tuyo, con tu voz, tu estilo, tus metáforas. Inducción de 10-15 minutos hasta profundidad suficiente (Esdaile o al menos somnambulismo medio). Simulación sensorial: llegada al quirófano imaginario, olores, sonidos, luces, equipo médico amable. Colocación sugestiva: narración paso a paso, con sensaciones físicas concretas en el abdomen. Verificación sensorial (“¿puedes notar la banda ahí, ajustada y cómoda?”) y ajuste sugerido. Anclaje: gesto físico o palabra que el cliente puede usar después para reactivar la sensación. Salida progresiva con tarea post-sesión (comer en el primer almuerzo con consciencia plena). Prueba el guion contigo mismo en autohipnosis o con un compañero de formación antes de llevarlo a consulta. La primera vez que lo haces con un cliente real, tu voz tiene que tener kilometraje. La VGB es la herramienta más específica y espectacular del protocolo, pero no es suficiente por sí sola. En la próxima lección vemos la Técnica del Director —que trabaja el plano identitario— y que es la que blinda los resultados en los casos donde la VGB sola se desinfla al cabo de unos meses. Porque cambiar una conducta es fácil; cambiar una identidad es lo que hace que el cambio dure.

La Técnica del Director: reprogramar la autoimagen

Autor: Javier Zentro

Escuchar lección Narrada por Javier Imagina que tu vida es una película. Tú crees que eres el protagonista, pero en realidad —si miras bien— llevas años interpretando un guion que escribió otro. Y tu autoimagen es ese guion. La Técnica del Director te da las tijeras, el rotulador rojo y la silla plegable con tu nombre para que, por primera vez, reescribas la escena central. La autoimagen es anterior a la conducta Principio que te cambia la forma de trabajar: la conducta no cambia sostenidamente si no cambia antes la identidad. Si “yo soy una persona que siempre tiene que hacer dieta”, el “siempre tiene que hacer dieta” recuperará el peso en cuanto la vigilancia baje. Si “yo soy una persona ligera, sana, que disfruta moviéndose”, la conducta sale sola. Maxwell Maltz, cirujano plástico de los años 60, lo describió en Psycho-Cybernetics: observó que muchas personas, tras cirugías estéticas exitosas, seguían sintiéndose feas. La nariz era otra; la autoimagen, la misma. El cerebro opera sobre un “autorretrato interno” que funciona como termostato: lleva la vida real hacia la imagen interna, no al revés. Marisa Peer, creadora de RTT (Rapid Transformational Therapy), ha desarrollado durante cuatro décadas este principio con una frase que pinta en espejos: “I am enough”. El trabajo profesional detrás es serio: trabajar la frase raíz —“no soy suficiente”, “no merezco”, “siempre seré así”— sostiene cambios corporales mejor que cualquier cantidad de sesiones conductuales. La conducta es el síntoma; la autoimagen es el termostato. (Aparte irónico: tienes clientes que han gastado 30.000 euros en dietas, cirugías y coaches. Nadie, nunca, les ha preguntado “¿qué imagen tienes de ti misma?”. La pregunta cuesta cero euros. Vale oro.) Cómo funciona la Técnica del Director La Técnica del Director es una visualización hipnótica estructurada donde el cliente, en trance medio-profundo, se convierte en el director de cine de su propia vida. La metáfora cinematográfica es importante por tres razones: da distancia emocional (no soy la escena, la estoy dirigiendo), da control (puedo cortar y reescribir) y activa la neuroplasticidad visual (el cerebro procesa las imágenes internas con circuitos muy parecidos a los de la experiencia real). Las seis fases del Director Fase Qué hace el cliente Para qué sirve 1. Sala de proyección Entra en un cine imaginario, se sienta Induce disociación protectora 2. Visionado de la escena antigua Ve una escena donde “es” su identidad actual Identifica la autoimagen limitante 3. Silla del director Se levanta, va a la silla, coge megáfono Cambio de rol: de víctima a creador 4. Corte y reescritura Grita “¡corten!” y reescribe guion, decorado, luz Reprogramación activa de la imagen 5. Nueva toma Visualiza la nueva escena en primera persona Anclaje sensorial de la nueva identidad 6. Sala de montaje Guarda la nueva versión como “la oficial” Consolidación en memoria implícita El detalle clave: en la fase 5, la nueva escena no es “estoy delgada”. Eso es conducta, no identidad. La escena correcta es “soy una persona que se mueve con ligereza, come lo que su cuerpo necesita y trata a su cuerpo con cariño”. La identidad se describe en verbos y cualidades, no en kilos. Qué trabajar antes del Director No puedes entrar a esta técnica en la primera sesión. El cliente tiene que llegar con profundidad hipnótica (trance medio sostenible 20 minutos) y alianza terapéutica suficiente para atreverse a mirar sus escenas vergonzosas. Suele encajar en la sesión 5 o 6 del programa. Contraindicación relativa: clientes con disociación patológica previa, trauma complejo no trabajado o historia de despersonalización. En esos casos, o se trabaja antes el trauma con otro enfoque (EMDR, IFS, somático) o se adapta la técnica para que sea más corpórea y menos cinematográfica. (Chiste que funciona en grupo: “la buena noticia es que la película de tu vida la diriges tú. La mala noticia es que llevas veinte años delegando la dirección en tu madre y una profesora de gimnasia del colegio.” Se ríen. Y asienten.) Ejercicio · Tu primer guion del Director (15 min) Antes de hacerlo con un cliente, prueba contigo la versión breve. Vas a descubrir qué escena interna limita tu relación con tu cuerpo y qué ajustes necesita tu guion antes de llevarlo a consulta. Induce un trance medio con tu técnica habitual (5 min). Visualiza una sala de cine. Siéntate. En la pantalla aparece una escena reciente donde sentiste el “así soy yo” limitante. Obsérvala sin juicio. Nota dónde la sientes en tu cuerpo. Levántate, camina a la silla del director. Gritas “¡corten!”. Reescribe la escena: cambia decorado, luz, música, lenguaje, y sobre todo, qué está haciendo ese “tú”. Dale al play. Mira la nueva escena en primera persona. Siente en el cuerpo la nueva versión. Guárdala como “versión oficial” y sal del trance. Anota después: qué notaste, qué resistencias aparecieron, y qué parte del guion tienes que pulir antes de llevarlo a consulta. Un terapeuta que no ha pasado primero por su propio guion, hipnotiza a ciegas. Con VGB y Técnica del Director ya tienes las dos herramientas centrales del protocolo. Lo que queda ahora —y es lo que separa a un buen hipnoterapeuta de un profesional con consulta llena— es saber empaquetar todo esto en un programa vendible, con precio, estructura y argumentos para gestionar objeciones. De eso va la última lección. Vamos a por ella.

Estructura del programa completo y cómo venderlo

Autor: Javier Zentro

Escuchar lección Narrada por Javier Tener un protocolo profesional excelente y no saber venderlo es como tener un restaurante con tres estrellas Michelin escondido en un callejón sin señalizar. La comida es buenísima. Pero no entra nadie. Y el cocinero se frustra pensando que la gente “no valora la calidad”. No. La gente no sabe que existe el callejón. Cómo estructurar un programa de 8-12 semanas El adelgazamiento integrativo serio no se vende por sesiones sueltas. Se vende por programa cerrado, con duración, resultados esperables y material entre sesiones. Es profesional, no marketing: un cliente que compra sesiones sueltas abandona en cuanto baja tres kilos y se cree curado. Spoiler: a los cuatro meses los ha recuperado. El esqueleto típico. Semanas 1-2: evaluación TNAI completa, educación en las dos hambres, diario de 7 días, primera sesión motivacional. Semanas 3-6: protocolo VGB en cuatro sesiones, con tareas intersesión. Semanas 7-9: Técnica del Director y beneficios secundarios. Semanas 10-12: blindaje anti-recaída, autohipnosis enseñada, proyección a 6/12 meses. Refuerzos: sesiones sueltas al mes 1, 3 y 6, incluidas o con descuento. Precio, paquetización y objeciones El rango de mercado para este tipo de programa integrativo completo está entre 495 y 1.200 euros. Por debajo de 495 no eres creíble; por encima de 1.200 necesitas track record sólido. Punto dulce inicial razonable: 750-900 euros por programa completo de 10-12 semanas, material incluido, más dos sesiones de refuerzo. Jenny Craig y Weight Watchers cobran 30-60 euros al mes durante años —muchas personas han pagado 1.500-3.000 euros a esas marcas sin resultados sostenidos. Dato útil para recolocar mentalmente el precio: lo que vendes no es caro; lo caro es repetir diez años de dietas que no funcionan. (Aparte clave: nunca vendas “sesiones” a 80 euros la hora. Vendes resultados, proceso, acompañamiento. El precio por sesión, cuando lo desglosas, sale entre 75 y 100 euros; pero no es así como se presenta ni se cobra. Se presenta el programa completo con su precio completo. Sensación de paquete serio, no de chapuza a plazos.) Tabla: paquetización típica con tres niveles Nivel Qué incluye Precio orientativo Esencial 8 sesiones (evaluación + VGB + 2 refuerzos), material PDF, audio autohipnosis 495-650 EUR Integral 12 sesiones (todo lo anterior + Director + blindaje), 3 refuerzos, audios personalizados, WhatsApp limitado 795-950 EUR Premium 16 sesiones, VIP flex horario, seguimiento mensual 12 meses, protocolo químico/físico con profesional derivado 1.100-1.400 EUR Las cinco objeciones que vas a oír y cómo responder “Es muy caro.” → “Lo caro es pasar diez años probando cosas que no funcionan. ¿Cuánto has gastado ya en dietas y gimnasios? Dime la cifra.” (Casi siempre suma más que tu programa.) “¿Y si no funciona?” → “Ninguna intervención seria garantiza un número en la báscula. Lo que te garantizo es el protocolo completo y las cuatro áreas evaluadas. El 60-70% mantiene resultado a 12 meses.” “¿La hipnosis funciona?” → “En VGB hay datos publicados desde 2009. No es milagro: es entrenamiento neurológico. Lo que entrena tu sistema es lo que después actúa de forma automática.” “Me lo tengo que pensar.” → “Perfecto. Te mando la información y te llamo en 48 horas. Mientras tanto, ¿qué es lo que quieres pensar exactamente?” (La objeción real suele estar escondida detrás.) (Chiste que no puede faltar en una charla de presentación: “si la hipnosis fuera tan increíble como dicen, estaría en la Seguridad Social. Y si las dietas funcionaran como prometen, Jenny Craig ya habría cerrado. Las dos cosas llevan cuarenta años abiertas y contradiciéndose. Yo te propongo otra tercera vía.”) Ejercicio · Tu programa, por escrito y con precio Antes de terminar este curso, tienes que llevarte a casa tu propia oferta comercial redactada. No un concepto —un documento de una página que podrías enviar mañana por email. Define la estructura: ¿8, 10 o 12 semanas? ¿Cuántas sesiones incluidas? Nombre del programa: dale identidad (ejemplo: “Protocolo Área Zentro – Peso Integrativo”). Evita nombres genéricos tipo “Pierde peso con hipnosis”. Tres niveles de precio con diferencias reales (no solo “uno más barato”). Redacta las 5 objeciones anteriores adaptadas a tu voz y tus datos reales. Ensaya la respuesta en voz alta. Diseña tu primera sesión gratuita de presentación (30 min): evaluación somera, educación en el modelo, cierre comercial. Guion de la llamada incluido. Si haces este ejercicio con seriedad, sales del curso con producto y con cómo venderlo. La mayoría de terapeutas salen de sus cursos solo con la parte profesional. Y luego se quejan de que no llenan la agenda. Tú no. Y con esto cerramos el curso. Has visto por qué las dietas fracasan, cómo distinguir las dos hambres, cómo evaluar en cuatro planos, cómo poner una Banda Gástrica Virtual, cómo reprogramar identidad con el Director, y cómo empaquetar todo en un programa vendible. Ahora lo que toca es ponerlo en consulta. Porque, como dice el refrán viejo: el mejor protocolo del mundo, sin cliente delante, es un pdf más en una carpeta. Suerte. Y recuerda: tu cliente no te necesita para adelgazar tres kilos —te necesita para recuperar la relación con su cuerpo. Ese trabajo, bien hecho, vale cada euro que cobras.

Instituto Área Zentro
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.